Últimos Artículos

Mostrando entradas con la etiqueta M. Mostrar todas las entradas

14 diciembre 2017

rawpower63

Mr. Sardonicus / El Barón Sardonicus (1961)

Mr. Sardonicus (1961) una película dirigida por William Castle
Vuelvo a traer a estas páginas al creador del marketing interactivo y del truco publicitario en el cine, supongo que nada más leer esta frase habréis adivinado de quién estoy hablando, pues sí de William Castle y en este caso la película que nos ocupa es Mr. Sardonicus o como se la conoce por estos lares El Barón Sardonicus. Con guión de Ray Rusell (también responsable de la autoría de la novela en la que se basa), esta producción del año 1961 es un “cuerpo extraño” en la filmografía de Castle, y digo extraño por las características de la obra en sí misma, ya que se intenta dotar al estilo, ya consolidado, del director de una base literaria más consistente y dramática, realzando las aristas que produce la lucha entre la pureza y la depravación dentro de una historia de macabra moraleja costumbrista. Esta mezcla dispar de elementos no acaba de cuajar, pero es indudable que la película tiene una naturaleza peculiar y al igual que muchas de las producciones de Castle consigue entretener, logrando que el aficionado se integre dentro de la trama y olvide los defectos de forma que atesora el film.
Pero antes de nada una sinopsis para entrar en materia:  
Siglo XIX, Sir Robert Cargrave (Ronald Lewis), un prestigioso médico, ha estado experimentando con éxito un nuevo tratamiento para la parálisis muscular. Un buen día recibe una carta de la Baronesa Maude Sardonicus (Audrey Dalton), un amor de su juventud que está casada con el Barón Sardonicus (Guy Rolfe), en dicha misiva la Baronesa le pide ayuda y le ruega que se desplace hasta el castillo propiedad desu marido sito en la Europa Oriental. Ni corto ni perezoso nuestro buen doctor atraviesa media Europa para llegar a los dominios del Barón. Una vez en el lugar descubre que Sardonicus se encuentra afectado por una grave parálisis facial, que le ha dejado una permanente y horrible sonrisa en el rostro que cubre con una máscara, pero no solo su físico está afectado sino también su mente. Bajo la amenaza de que su antigua amante será torturada hasta la muerte, el médico accede a intentar curar la deformidad del Barón.
Mr. Sardonicus (1961) Secuencia de la película dirigida por William Castle
Digamos primeramente que no es un guión demasiado original, los nutrientes del mismo son bastante obvios, por un lado tenemos la influencia de la novela “El Hombre que Ríe” de Víctor Hugo convenientemente distorsionada, por otro lado tenemos la inclusión del esquema argumental típico del folletín victoriano y, por último multitud de influencias en la ambientación, localización, atmósfera y golpes de efecto del gótico más hollywoodiense. Bueno, la acumulación de tópicos no es siempre mala y en el caso de Castle le va como anillo al dedo; moviéndose entre los golpes de efecto, la atmósfera gótico / malsana y los tópicos más reconocibles de este tipo de producciones, el director consigue con buen ritmo y sin grandes alardes técnicos, conducir la película con mano firme, aunque no logre eludir que determinados momentos o secuencias queden un pelín forzados y gratuitos.
Mr. Sardonicus está rodada en un brillante blanco y negro, gran trabajo de Burnett Guffey, con lo cual el acabado final del producto está bien asegurado para ofrecer el ambiente adecuado a la historia. En el aspecto interpretativo todos cumplen bastante bien, pero yo personalmente me quedo con el personaje de Oskar Homolka, su interpretación de Krull (el sirviente del Barón) es pletórica, recayendo en él las partes más sádicas, visualmente hablando, del film, como ejemplo la escena de las sanguijuelas con la criada atada al techo o el plano final de la película, atestiguan mis palabras; dos secuencias verdaderamente imborrables para cualquier aficionado.
Mr. Sardonicus (1961) Secuencia de la película dirigida por William Castle
Poco más puedo decir, el film a pesar de sus imperfecciones, es quizás la obra más redonda de su creador, estas palabras no quieren decir mucho ya que los amantes del cine de William Castle (entre los que me incluyo) disfrutamos de todas sus producciones por fallidas que sean, pues, no nos olvidemos, la verdadera premisa de este director era entretener / asustar y eso siempre lo conseguía, de una manera o otra.
Hasta mañana amigos/as de El Terror Tiene Forma. Saludos!!!!!

Ficha Técnica
Año: 1961 / Director: William Castle / Productor: William Castle, Dona Holloway / Guión: Ray Rusell / Fotografía: Burnett Guffey / Música: Von Dexter / Dirección Artística: Cary Odell / Maquillaje: Ben Lane / País: USA / Duración: 89m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.85: 1 / B/N
Ficha Artística
Ronald Lewis, Audrey Dalton, Oskar Homolka, Guy Rolfe, Vladimir Sokoloff, Erika Peters, Lorna Hanson. Sin acreditar: Edith Atwater, Ilse Burkert, William Castle, Constance Cavendish, Albert D’Arno, James Forrest, David Janti, Annalena Lund, Mavis Neal Palmer, Charles H. Radilak, Franz Roehn, Tina Woodward.  




29 junio 2017

rawpower63

The monolith monsters (1957)

The Monolith Monsters - Cartel Original / Una modesta pero efectiva película de ciencia-ficción
Hoy toca comentar una de esas rarezas que tienen la virtud de inocular en las venas la afición por el género fantástico, que logran satisfacer y entretener a partes iguales y que, cómo no, se han convertido con el paso del tiempo en auténticas películas de culto. The Monolith Monsters es una película producida por la Universal en el año 1957, fue dirigida por John Sherwood y el guión corrió a cargo del gran Jack Arnold.
Esta producción de corta duración, 78 minutos mal contados, navega libremente, y sin complejos, por los mares de la serie B más ajustada sin alejarse ni un milímetro de otras propuestas más conocidas o reconocidas, que no es lo mismo. Por lo tanto ya podéis imaginar qué vamos a encontrarnos: una brillante amenaza extraterrestre, grupo de valientes que luchan contra ella, diálogos pseudo científicos y/o sin sentido, una bella mujer, y un final acorde con las necesidades del público por esos años; vamos, todo un festín de imaginación y buen hacer artesanal, que brilla con luz propia en la sci-fi de los años cincuenta.
Una secuencia de The Monolith Monsters, genial película dirigida por John Sherwood
Sinopsis: Un meteorito cae en medio del desierto cerca del pueblo de San Angelo, dejando esparcidos por el lugar una gran cantidad de extraños fragmentos. Un geólogo los encuentra y se lleva uno para analizarlo, a las pocas horas aparece muerto y su cuerpo petrificado. Dave Miller (Grant Williams) decide investigar el intrigante suceso, la oficina de su colega ha quedado destrozada y una gran cantidad de extrañas rocas negras cubren el lugar; poco después otro suceso tiene lugar en las afueras del pueblo, la similitud entre ambos convence a Miller de que las extrañas rocas tienen algo que ver en los desastres. Con la ayuda de su viejo profesor en la universidad inician una serie de experimentos con las piedras, descubriendo rápidamente que crecen brutalmente cuando entran en contacto con el agua. Este hecho coincide con la época de lluvias en esa zona, por lo que la amenaza no es cosa de broma.
Ante semejante premisa argumental solo me queda sacarme el sombrero, desde luego es una invasión extraterrestre con mala uva, pues si llueve malo y si no también, vamos que estamos jodidos; pero vamos a dejarnos de bromitas y analicemos un poco la película. La dirección es correcta aunque no destaca en ningún sentido especialmente, la dirigió Sherwood, pero también la podía haber dirigido Arnold, con lo cual estamos delante de un trabajo efectivo que maneja con pulso firme los resortes de una progresión argumental medida, justa en su representación visual (por poner un ejemplo el inicio del film) y acomodada al corto presupuesto, siendo ésta una virtud diluida en el cine actual, que necesita miles de dólares y tres veces más de tiempo para explicar lo mismo, pero bastante peor. Es por tanto un trabajo atractivo que consigue, con pocos elementos, crear una estructura basada en el suspense gracias a “momentos puente” que condicionan el devenir de la historia, todo ello hilvanado con gracia, sin alardes, enarbolando la modestia y la profesionalidad artesanal, por encima de otras consideraciones.  
Los monstruos monolíticos amenazan con conquistar la tierra
A nivel interpretativo, a pesar de contar con actores como Grant Williams, recuperando su tamaño natural después de la experiencia de El Increíble Hombre Menguante, el todo terreno Les Tremayne, Trevor Bardette o Phil Harvey, no se consiguen cotas muy altas de registros, parecen un poco desubicados, quizás, poco integrados (o interesados) en el argumento, vamos con el piloto automático puesto.
Pero si en algo resalta The Monolith Monsters es en sus efectos especiales; el trabajo desarrollado por Clifford Stine (This Island Earth, 1955) y Frank Brendel está condicionado por el poco presupuesto, por ese motivo su trabajo pasa de puntillas durante buena parte del metraje, para en su parte final explotar todo el arte del engaño visual; sin duda el trabajo realizado dota al conjunto de un punto de singularidad, propiciado por el carácter de la misma invasión, que no pasa desapercibido para ningún aficionado al género.
Especial mención merece la banda sonora, que utiliza sin reparos momentos de otras películas (recurso habitual en esos años), para crear su particular escenario auditivo, de esta manera Henry Mancini, Herman Stein y Irving Gertz se dan la mano y ofrecen segmentos musicales para el film (sin acreditar, of course).
En definitiva, tenemos un film que gusta y se gusta dentro de unos parámetros muy definidos: inocencia, buenas ideas y poco presupuesto, todo mezclado y condimentado para ofrecer unos pocos minutos de entretenimiento modesto pero muy eficaz. Una recomendación, una tarde / noche con un programa que incluya Tarántula, El Increíble Hombre Menguante y el film que hoy ha ocupado el artículo, no puede sino que deparar un futuro esplendoroso para cualquier persona que se digne a realizarlo, avisados quedáis!!
Podéis ver el tráiler en nuestro canal de Youtube: The Monolith Monsters
Hasta mañana amigos/as de El Terror Tiene Forma.
Saludos!!  
Ficha Técnica
Año: 1957 / Director: John Sherwood / Productor: Howard Christie / Guión: Jack Arnold, Robert M. Fresco, Norman Jolley / Fotografía: Ellis W, Carter / Música: Henry Mancini, Herman Stein, Irving Gertz / Dirección Artística: Alexander Golitzen, Robert Emmet Smith / Efectos Especiales: Clifford Stine, Frank Bendel / Maquillaje: Bud Wetsmore / País: USA / Duración: 78m. / Formato: 35mm  / Proporción: 1.85: 1 / B/N
Ficha Artística
Grant Williams, Lola Albright, Les Tremayne, Trevor Bardette, Phil Harvey, William Flaherty, Harry Jackson, Richard H. Cutting, Linda Scheley, Dean Cromer, Steve Darrell. Sin acreditar: Troy Donahue, Paul Frees, Paul Petersen, Elizabeth Russell, William Schallert. 
             

03 diciembre 2016

rawpower63

MIL GRITOS TIENE LA NOCHE / PIECES (1982)

Poster Mil gritos tiene la noche 1982
A caballo entre “yanquilandia” y España Juan Piquer Simón dirigió un contundente y sangriento slasher que con el paso del tiempo se ha convertido en todo un icono para los fans del gore más salvaje.
Producida por, entre otros, Edward L. Montoro, personaje que había estado implicado en films como La casa del terror / Don’t go in the House (1980) o Gomia, Terror en el mar Egeo / Antropophagus (1980), propone con Mil gritos tiene la noche / Pieces (1982) un rotundo ejemplo de explotación y adecuación al mercado americano de las coordenadas estilísticas marcadas anteriormente por los italianos y su famoso género denominado Giallo.
Mil gritos tiene la noche se nutre de la fama de películas como Viernes 13, Halloween o La matanza de Texas (tan de moda esos años) y lleva un paso más allá el festín de vísceras y desmembramientos, entroncando con un espíritu más cercano a los excesos de Lucio Fulci que a los rasgos más reconocibles de los slashers americanos; creando un híbrido (por encima de otras consideraciones, que ya trataremos posteriormente) con alma propia, que late con ritmo fuerte y que acaba siendo un producto muy entretenido y visualmente contundente.     

La historia es la siguiente. Prologo: un niño, sorprendido por su madre haciendo un puzzle con la foto de una mujer desnuda, es brutalmente regañado (con golpes incluidos), reaccionando salvajemente destroza con un hacha a su madre para, posteriormente, desmembrarla con una sierra, poco después, aparece la policía y el niño acusa a un hombre imaginario de la salvaje matanza.
Secuencia de Mil gritos tiene la noche 1982
Cuarenta años más tarde, en una universidad americana, una chica es asesinada a plena luz del día y su cabeza desaparece del lugar de los hechos. Al poco tiempo otra chica corre la misma suerte, en éste caso desaparece otra parte de su cuerpo (concretamente el torso). La policía, completamente desorientada, decide infiltrar en la universidad a una de sus miembros, haciéndose pasar por profesora de tenis. Los asesinatos continúan y lo único que parece estar claro es que el asesino pertenece a la universidad, por lo que lentamente van estrechando el cerco.
Partiendo de ésta banal y socorrida historia, tenemos delante de nuestros ojos un argumento (la paternidad del guión corre a cargo de Dick Randall, John W. Shadow y Piquer Simón, éste último sin acreditar) que hace aguas por todos los lados, aderezado con escenas tremendamente incoherentes (o simplemente irrisorias), con una dirección de actores prácticamente nula, con una lección de anacronismos digna de una indigestión y la sensación, siempre presente, de improvisación total. Defectos, no obstante, que pasan discretamente a segundo plano, pues lo que prima por encima de otras consideraciones es el ritmo, la brutalidad y crudeza de los asesinatos y la fiereza (sin maquillajes innecesarios) fílmica en busca del mayor impacto visual posible. Si amigos, Juan Piquer Simón y su equipo de colaboradores, proponen un incoherente viaje en el cual no importa el porqué sino el cómo, siendo en ésta apuesta donde el film verdaderamente gana la batalla, un espectáculo que busca en el exceso su razón de ser.
Secuencia de Mil gritos tiene la noche 1982
La película fue protagonizada por un amplio reparto internacional entre los que destacan nombres tan famosos (o interesantes) como Christopher George, Edmund Purdom (Los ojos siniestros del Dr. Orloff (1973), El medallón ensangrentado / Il medaglione insaguinato (1975) o No abrir hasta Navidad / Don’t open till Christmas (1984)), Frank Braña y Paul L. Smith y junto a ellos “nuestro” Jack Taylor que dan una justa réplica interpretativa. Todos  están correctos, a pesar de alguna sobreactuación innecesaria, y aguantan el tipo bastante bien.
Los efectos especiales corrieron a cargo de Basilio Cortijo en una más que meritoria labor. El trabajo de este maestro ha sido varias veces premiado, justamente, en diferentes certámenes y festivales.
Carátula de  Mil gritos tiene la noche 1982
También me gustaría remarcar la excelente banda sonora, especialmente una melodía de piano increíblemente enfermiza, angustiosa y melancólica, compuesta por Librado Pastor.
Para que quede claro y como punto final, Mil gritos tiene la noche no es una buena peli (no es ni siquiera correcta), pero tiene muy buenos momentos y es pieza clave dentro del género de terror en nuestro país. ¿Podía a ver sido mejor?, indudablemente. Pero qué diablos yo me lo sigo pasando bien viéndola, se trata de entrar en la propuesta presentada y no buscarle los tres pies al gato, si se consigue esta premisa estoy seguro de que la diversión está asegurada. Un film sin puntos medios, o lo amas o lo odias, sin más. 
Curiosidades:
- El aspecto del asesino recuerda al del famoso personaje “pulp” The Shadow (La Sombra).
- Existen varios montajes del film, el desaguisado más completo se produce en la edición donde se suprime el prólogo inicial y algunas escenas gore.
- El cuerpo de un cerdo muerto sirvió para dar credibilidad a la escena del desmembramiento de una tenista (serrada por la mitad, pues lo que interesa al asesino en ese momento son las piernas).
- La frase promocional: “…no hace falta ir a Texas para una matanza con motosierra…”
Bueno amigos/as, como siempre os dejo la ficha técnica y artística.
Un saludo!!           

Ficha Técnica
Año: 1982 / Director: Juan Piquer Simón / Productor: Stephen Minasian, Edward L. Montoro, Dick Randall  Guión: Dick Randall, John W. Shadow / Música: Librado Pastor / Fotografía: Juan Mariné / Maquillaje: Pedro Camacho / FX: Basilio Cortijo / País: USA, España / Duración: 90m. / Formato: 35 mm. / Proporción: 1.85: 1 / Color
Ficha Artística
Christopher George, Frank Braña, Paul L. Smith, Edmund Purdom, Lynda Day George, Ian Sera, Jack Taylor, Isabel Luque, Gérard Tichy, Hilda Fuchs, May Heatherly, Roxana Nieto, Cristina Cottrelli, Leticia Marfil, Silvia Gambino, Carmen Aguado, Emilio Linder, Víctor Iregua, Mario de Barros  


29 noviembre 2016

rawpower63

The Monster of Piedras Blancas (1959)

“El monstruo de Piedras Blancas, una modesta pero disfrutable Monster Movie”

SINOPSIS
Sturges (John Harmon), guardián del faro de Piedras Blancas, avisa a la gente del pueblo de que no se acerque a la playas y cavernas próximas al faro pues está preocupado por la seguridad de su hija, ya que la leyenda local asegura que un monstruo marino acecha en ellas. Los habitantes del lugar no se toman en serio los avisos del solitario farero, pero la aparición de dos pescadores decapitados y desangrados inicia una oleada de terror; alarmados por la situación el agente de policía George Matson (Forrest Lewis) y el doctor Sam Jorgenson (Les Tremayne) inician una investigación, el doctor encuentra en las cercanías una extraña escama, que pertenece a un reptil anfibio presumiblemente extinto. La misteriosa criatura pronto aterrorizara a toda la población….
Monster of Piedras Blancas 1959
OPINIÓN
A finales de los años 50 la Universal despidió a muchos de sus empleados, dos de ellos (Irvin Berwick y Jack Kevan) decidieron crear una productora independiente que fue bautizada como Vanwick Productions. La primera película que rodaron es la protagonista del artículo de hoy; pensada y creada para aprovechar el éxito de El Monstruo de la Laguna Negra (Creature from the Black Lagoon / 1954 / Jack Arnold), El monstruo de Piedras Blancas es una producción que alberga en su metraje lo mejor y lo peor de las conocidas (y geniales) monster movies, vamos por partes: por el lado fallido tenemos la previsibilidad de la historia y de algunas de las situaciones presentadas, tampoco ayuda el ritmo algo lento de la película que, a pesar de la corta duración del film, por momentos ahoga un poco la continuidad; por el lado de los aciertos nos encontramos con unos actores que encarnan a la perfección sus personajes, tampoco es desdeñable la fotografía y en general toda la parte técnica del proyecto, ya que no en vano trabajaban en ella unos veteranos ya curtidos en unas cuantas batallas cinematográficas.
El Monstruo de Piedras Blancas, el monstruo y una aterrorizada Jeanne Carmen
Pero lo más remarcable de esta película lo encontramos en el tono exploitation del film, que re-interpretando las coordenadas estilísticas de El monstruo de la Laguna Negra, le añade elementos más violentos y sangrientos (cercanos al gore) y algún puntillo erótico (muchas gracias Jeanne Carmen) muy de agradecer; por otro lado lo más importante en este tipo de películas (o sea el monstruo) está muy conseguido siendo pieza básica y culpable del culto que rodea a este film; no es de extrañar pues el productor Jack Kevan era todo un veterano en estas lides y con el objetivo de reducir el coste de la película (aprovechando las facilidades de la Universal), no dudo en aprovechar moldes ya fabricados para el traje de su nuevo monstruo, de esta manera los pies provienen de los mutantes de Regreso a la Tierra (This Island Earth / 1955 / Joseph M. Newman), las mano de los hombres-topo de Bajo el signo de Isthar (The Mole People / 1956 / Virgil W. Vogel), la combinación de ambas piezas junto a la experiencia del propio Kevan en la supervisión del monstruo de la laguna negra dieron como resultado el fabuloso anfibio protagonista del film.
No puedo ser demasiado objetivo con este film, me encantan las monster movies y me encanta la serie B y El monstruo de Piedras Blancas tiene mucho de ambas cosas, con lo cual y por lo que mi respecta es una película perfectamente recomendable y disfrutable dentro de su innegable modestia. 
Podéis ver el trailer en nuestro canal de Youtube: https://youtu.be/C--8CqDJPHQ

FICHA TÉCNICA
Título: THE MONSTER OF PIEDRAS BLANCAS (1959 / USA / 71′ / Blanco y negro)
Otros Títulos: EL MONSTRUO DE PIEDRAS BLANCAS
Director: Irvin Berwick
Productor: Jack Kevan
Guión: H. Haille Chace
Edición: George A. Gittens
Fotografía: Philip H. Lathrop
Departamento Artístico: Ed Keyes
FX: Jack Kevan
FICHA ARTÍSTICA
Les Tremayne, Forrest Lewis, John Harmon, Frank Arvidson, Jeanne Carmen, Don Sullivan, Peter Dunn, Joseph La Cava, Wayne Berwick.

14 noviembre 2016

rawpower63

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares / Tim Burton

Poster El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016)
Basada en la novela de Ransom Riggs publicada en el año 2011, ‘El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares’ es la nueva película de Tim Burton, director con una carrera llena de altibajos pero siempre interesante; en este caso nos entrega una obra que, al igual que el libro, rebosa fantasía y amor por el género que sin embargo no acaba de cuajar plenamente; vayamos por partes, la fotografía, ambientación, efectos especiales y demás elementos de la parte técnica están muy conseguidos y logran sumergir al espectador en la historia que se nos enseña, los incondicionales de Burton también encontraran momentos y secuencias que los harán soñar con las grandes obras pasadas de este personal director, aunque tengan un gusto añejo y fabricadas en serie, pues yo personalmente creo que Burton hace bastante tiempo que dirige y sueña en piloto automático, dejando a banda cualquier riesgo artístico que pueda poner en peligro su ya conocida capacidad para crear atmosferas extrañas y momentos peculiares.
Los niños peculiares de Tim Burton
El film funciona a golpes pues el guión está escrito a pedazos, por eso mismo la puesta en escena y continuidad se ve en muchos momentos lastrada, llegando incluso a cierto caos en determinados momentos, no obstante durante su primera hora la película parece funcionar bastante bien, la presentación de los personajes principales y de los niños peculiares es correcta, pero pasada esa hora la historia comienza a hacer aguas, ¿el motivo? pues la falta de profundidad, Burton no se esmera en crear unos lazos que incrementen la historia base, más bien se empeña en continuar un viaje en aguas plácidas y tranquilas, aderezadas con algunas secuencias de ‘acción’, el resultado de esta manera de actuar es la sensación de que los niños son peculiares porque han de serlo, de que los Hollows tendrían que dar más miedo y de que los malos más humanizados son, como mínimo, envases vacios que no provocan demasiada inquietud; otro de los puntos desfavorables es que el director pasa de puntillas por todo el trasfondo de la historia, no olvidemos que la base principal del relato es la perdida y la búsqueda, el pasado convertido en presente en un bucle infinito, el arco temporal como herramienta para encontrarse a sí mismo o lo que es lo mismo la maduración de la personalidad hasta encontrar tu lugar en el mundo y poder romper la linealidad de la existencia, todos estos elementos quedan olvidados en el saco del guión y por defecto en la visión del director, desubicando completamente toda la historia de un entorno más poderoso y personal; los cuentos y fabulas funcionan en base a su materia prima y su capacidad para envolvernos en su propia realidad, así pues si despojas de contexto y contenido a sus personajes, este tipo de historias deviene en un ejercicio plano y previsible de escenas unidas por la argamasa de los golpes de efecto y atmosferas varias.
En definitiva, ‘Miss Peregrine’ funciona bien si no le pides demasiado, es una película bonita con alguna escena que resalta y que no defraudara a los seguidores de Burton, pero la sensación que queda al final del visionado es la de un vacio incomodo / frío y la sensación de que Burton ha perdido una buena oportunidad de salir de su zona de confort, en la que parece clavado desde hace varios años, una pena la verdad.
Bueno amigos/as de El Terror Tiene Forma, por hoy ya está bien, pronto más.
Saludos!!

FICHA TÉCNICA
Título: EL HOGAR DE MISS PEREGRINE PARA NIÑOS PECULIARES (2016 / USA-UK-BELGICA / 127′ / (Color)
Título V.O.: MISS PEREGRINE‘S HOME FOR PECULIAR CHILDREN
Director: Tim Burton
Guión: Jane Goldman, Ramson Riggs (Novela)
Música: Michael Higham / Matthew Margeson
Edición: Chris Lebenzon
Fotografía: Bruno Dellbonnel
Diseño de producción: Gavin Bocquet
Departamento de Arte: Greg Berry / Rod McLean / Phil Harvey / Jeffrey Mossa / Mark Scruton
FICHA ARTÍSTICA
Eva Green, Samuel L. Jakson, Asa Butterfield, Judi Dench, Ruper Everett, Allison Janney, Chris O’Dowd, Terence Stamp, Ella Purnell, Finlay MacMillan, Lauren McCrostie, Hayden Keeler-Stone, Georgia Pemberton, Milo Parker, Raffiella Chapman, Pixie Davies, Joseph Odwell, Thomas Odwell.

29 febrero 2016

rawpower63

LAS MANOS DE ORLAC / MAD LOVE (1935)

Mad Love / Foto Cromo Promocional

Las manos de Orlac: Pasión, obsesión, locura, muerte…

Sinopsis: El Doctor Gogol (Peter Lorre) es un inquietante cirujano que está obsesionado con Yvonne (Frances Drake), una actriz de un espectáculo tipo Grand Guignol (teatro del pánico), que no quiere, ni puede, corresponder a las atenciones del doctor, pues está casada con el eminente pianista y compositor Stephen Orlac (Colin Clive). Gogol, rechazado, compra una estatua de cera de tamaño natural (que adornaba la entrada al teatro) con la imagen de su amada, y se la lleva a su casa. Después de la función de despedida, Yvonne, se dirige a la estación de trenes para esperar a su marido. Allí se entera de que el tren ha sufrido un descarrilamiento y su marido ha sobrevivido, pero sus manos han resultado destrozadas. Desesperada decide recurrir a Gogol, el cual decide trasplantarle las manos de un asesino recientemente guillotinado, la operación es un éxito, pero rápidamente unos extraños efectos secundarios llevarán a Orlac al borde de la locura.
Opinión: 
Pasión, obsesión, locura, muerte….conforman un coctel que en el llamado terror clásico (o gótico) era utilizado con muchísima frecuencia. La película que hoy ocupa nuestro tiempo no es ajena a estos elementos, pero sin duda es una de las más intensas, radicales y geniales de la época.
Mad Love (1935)
Mad Love, conocida por estos lares como Las manos de Orlac, es la segunda adaptación cinematográfica de la novela escrita por Maurice Renard. La primera adaptación data del año 1924, fue dirigida por Robert Wiene y protagonizada por Conrad Veidt, ambos ya habían coincidido en la fabulosa El gabinete del Doctor Caligari, una de las cumbres del cine expresionista alemán.
Karl Freund, fue el encargado de llevar a la pantalla grande esta adaptación, más conocido por su labor como operador de cámara, en su haber cuentan títulos como El Golem, Metrópolis o Drácula, que en su faceta como director (donde destaca la película que hoy nos ocupa y La Momia), logra crear una obra que ha pasado a la posteridad por su creatividad y arriesgada puesta en escena.
La película es brillante, desde los soberbios títulos de crédito iníciales, en los cuales una mano enguantada rompe el cristal donde están escritos, hasta su impresionante final. Al contrario que en la versión anterior, donde el argumento se centraba en Orlac, aquí todo el eje argumental gira en torno a Gogol. Peter Lorre, en su debut en el cine americano, está enorme; la fragilidad de su personaje, su sufrimiento por no haber sido amado nunca (en sus propias palabras, “por ser diferente”), los cambios paulatinos que lo conducen irremediablemente a la perdición, desarrollando su lado más oscuro (sus conversaciones con la estatua de cera y su propio reflejo en los espejos) que desembocan en un final apoteósico donde la locura y la maldad se confunden, culminando
Portada dedicada a Mad Love
con una de las frases totémicas del film: “…el hombre, cuando ama a una mujer, empieza a matarla…”. Toda esta complejidad de sentimientos y situaciones ofrecen la posibilidad al actor para desarrollar una interpretación que roza la genialidad. Por otra parte, el contrapunto de toda la historia lo ofrece Frances Drake, por encima de un errático Colin Clive que parece no encontrar su sitio en la película. Su personaje, Yvonne, es creíble y adecuadamente melodramático. Representando la dualidad de la mujer, no duda en solicitar la ayuda de Gogol (aún reconociendo la repulsión y el miedo que le provoca) para salvar las manos de su marido y su prometedor / feliz futuro. Como es normal, el doctor retoma sus esperanzas de ser amado (una esperanza de vida) y, al volver a ser rechazado, se provoca el caldo de cultivo que desencadena en la ruptura total de la ya, de por sí frágil, psique del cirujano. 
 La dirección de Freund es magistral, encadena plano tras plano (ni sobran ni faltan, en una muestra total de orfebrería cinematográfica) evitando cualquier bajada de ritmo en la narración, juega con las alucinaciones de Gogol, crea un morboso entorno alrededor de toda la historia, remite a las enseñanzas expresionistas del cine alemán, y se permite algunas secuencias solo al alcance de contados virtuosos. Curiosamente esta fue la última incursión en la dirección de Karl Freund, inaudito viendo los resultados conseguidos.
Mad Love (1935)
En cuanto al apartado visual y técnico, el film sobresale notablemente. Rodada en un primoroso blanco y negro y con claras influencias del, todavía cercano en el tiempo, cine mudo, estos elementos permitieron al equipo jugar con la iluminación (claros / oscuros) como metáfora del desmoronamiento de la mente del doctor; las sombras, superposiciones de imágenes, maquillajes y demás recursos artesanales funcionan de maravilla dotando al filme de un aire muy perturbador y una consistencia visual estupenda.
Como es normal, la película tiene algún que otro fallo, en especial el intrascendente papel del periodista (Ted Healy), la sobreactuación May Beatty en su papel de ama de llaves de Gogol y la sorprendente, por poco intensa, interpretación de Colin Clive. Sin embargo estos errores no ensombrecen para nada el resultado final, siendo este de notable muy alto.   
Mad Love es uno de lo más claros exponentes de que en los años treinta, existía cine más allá de la Universal. El film fue infravalorado en su momento,  por suerte los años pasan, los gustos y los aficionados cambian y lo que tiene calidad, al final, perdura en el tiempo. Un clásico indiscutible que recomiendo a todo el mundo.
Un saludo y buen lunes. 
Ficha Técnica
Título: MAD LOVE (1935 / USA / 68' / Blanco y Negro)   
Otros Títulos: Las manos de Orlac (España, Mexico), Dr. Gogol-O Médico Louco (Brasil), Amore Folle (Italia),     
Director: Karl Freund        
Guión: Maurice Renard (autor de la novela), Florence Crewe-Jones (adaptación), Guy Endore (adaptación), P.J. Wolfson, John L. Balderston         
Productor: John W. Considine Jr.
Fotografía: Chester A. Lyons, Gregg Toland
Música: Dimitri Tiomkin     
Edición: Hugh Wynn
Segunda Unidad / Asistente del director: Dolph Zimmer   
Departamento de Arte: William A. Horning, Edwin B. Willis
Maquillaje: Norbert A. Myles

Ficha Artística
Peter Lorre, Colin Clive, Frances Drake, Ted Healy, Sara Haden, Edward Brophy, Henry Kolker, Keye Luke, May Beatty. Sin acreditar: Sam Ash, Hooper Atchley, Agostino Borgato, Maurice Brierre, Mike Cantwell, Julie Carter, Harvey Clark, Cora Sue Collins, Nell Craig, Frank Darien, Kay English, Alphonse Ethier, Christian J. Frank, Billy Gilbert, Robert Graves.