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26 junio 2017

rawpower63

Déjame Entrar / Let Me In (2010)

Déjame entrar, remake de una película de culto con la mitica Hammer detrás.
Hoy recuperamos un artículo publicado en  el año 2012 en estas mismas páginas, ¿el motivo?, bueno, principalmente actualizarlo para poder darle una segunda vida, ya que creo que esta producción se lo merece. En fin, vamos al lío:
La necesidad de realizar un remake cuando el original no se distancia ni dos años en el tiempo, sólo se puede entender desde el punto de vista económico de la industria americana de entretenimiento, o bien de su necesidad de ideas que se salgan de los cánones habituales en su manera de entender el cine de género. De todos es sabida mi habitual pereza a la hora de afrontar remakes, por una parte tenemos la inutilidad cinematográfica de muchas de esas obras, por otra mi renuencia a llenar las páginas de El Terror Tiene Forma de meras reseñas de productos ya digeridos, asimilados y desechados hace tiempo, por si fuera poco, en este caso, se sumaba otra importante traba: Déjame Entrar suponía el retorno a primera fila de la producción de la mítica Hammer, retorno que se producía después de años y años de intentos fallidos, o de simples bombas de humo informativas lanzadas para sondear al aficionado y predisponerlo hacia esa resurrección. No entendí muy bien, en su momento, la necesidad de que esta productora escogiera realizar una nueva aproximación a la novela de John Ajvide Lindqvist, después pensé que apostar por un producto de “culto” y adecuarlo a los estándares del blockbuster americano, no era una idea tan descabellada y permitía a la productora minimizar los riesgos, y es bajo este punto de vista desde el cual se ha de mirar e intentar disfrutar de la película.
Déjame Entrar fue dirigida por Matt Reeves, realizador que en el año 2008 sorprendía a propios y extraños con Monstruoso, una película arriesgada, y fallida a mi entender, que sin embargo resucitaba la esencia de las “monster movies” añejas, adecuándola al gusto del público actual, gracias a la ya reiterativa técnica del falso documental o rodaje con cámara en mano. A pesar de las declaraciones efectuadas por Reeves, diciendo que más que un remake lo que pretendía era realizar una nueva adaptación, con un punto de vista diferente y añadiendo algunos elementos de su propia cosecha, la verdad es que cuando visioné el film tuve la impresión de asistir a una repetición de los esquemas y situaciones de la película sueca, eso sí suavizados, mucho más abiertos y con pocas concesiones a la complicación argumental; Reeves no abandona en ningún momento los parámetros y descubrimientos ya marcados en el film anterior, el drama y la historia de un primer amor son los motores de la historia, en segundo plano quedan la esencia monstruosa de la niña y sus actos, por lo tanto el terror o las situaciones terroríficas, tal como las entendemos normalmente, quedan subliminadas a ciertas secuencias que en ningún momento son, o parecen ser, la prioridad del realizador. 
La mórbida, gélida y densa historia original queda bastante diluida en esta nueva entrega, dando la impresión de que a pesar de repetir recursos y planos, se opta por aligerar la trama argumental, simplificando su puesta en escena y explicando, quizás en demasía, el cómo y el por qué de la historia o de las situaciones; como ejemplo de esto último podemos resaltar las transformaciones inequívocas de la niña, innecesarias / intrascendentes, ellas solas disipan el aura irreal y sumamente inquietante del argumento, ofreciendo una salida fácil para el espectador.
Es probable que una vez leídas las líneas anteriores penséis que la película no me ha gustado, no es así, el problema es que he caído en vanas e inútiles comparaciones, cosa nada apetecible si lo que se pretende es juzgar por las virtudes, no por las carencias o defectos; con este punto de vista Déjame Entrar se convierte en un film sólido, abordado desde el respeto total hacia la novela original, donde el realizador intenta aportar aristas nuevas a la historia, logra algunos momentos brillantes técnicamente hablando, algún que otro hallazgo visual interesante y se beneficia de unas grandes interpretaciones, tanto de los jóvenes protagonistas como de los personajes secundarios (Elias Koteas ejemplifica esta aseveración); por lo tanto se puede afirmar que Reeves sabe lo que se hace, que tiene talento, sabe plasmarlo en pantalla y, a pesar de que no se arriesga demasiado, sí que intenta dar una vuelta de tuerca a una historia ya conocida.
En definitiva, a pesar de que no se puede obviar la existencia de una película anterior que es casi perfecta y desprende una belleza inusual en su planteamiento, se puede afirmar que la nueva entrega está muy por encima de la media habitual en este tipo de productos; no hay sorpresa que valga, pero funciona lo suficiente para merecer un buen visionado y, quizás, encontrar motivos suficientes para hacerle un hueco en tu colección.
Saludos, amigos/as de El Terror Tiene Forma.
  

Ficha Técnica
Año: 2010 / Director: Matt Reeves / Productor: Tobin Armbrust, Alex Brunner, Guy East, Donna Gigliotti, Carl Molinder, Simon Oakes, John Nordling / Guión: Matt Reeves (adaptación), John Ajvide Lindqvist (historia) / Fotografía: Greig Fraser / Música: Michael Giacchino / Dirección Artística: Guy Barnes / Decorados: Wendy Ozols-Barnes / Maquillaje: Georgia Allen, Chad Washam, Jennifer McDaniel, Jo Ann Stafford-Chaney / FX: Brett Cole, Werner Hahnlein, Daniel Holt, Mike Prawitz, Arthur G. Schlosser, Ferry Tjelmeland / Efectos Visuales: Sean Andrew Faden, Mark O. Forker, Gabby Gourrier, Noel Hooper, Charlie Iturriaga, Bradley Parker, Mike Uguccioni / País: UK-USA / Duración: 116m. / Formato: 35mm  / Proporción: 2.35: 1 / Color / Página Oficial: www.letmein-movie.com
Ficha Artística
Chloë Grace Moretz, Kodi Smith-McPhee, Richard Jenkins, Cara Buono, Elias Koteas, Sasha Barrese, Dylan Kenin, Chris Browning, Ritchie Coster, Dylan Minnette, Jimmy “Jax” Pinchak, Nicolai Dorian, Rebekah Wiggins, Seth Adkins, Ashton Moio, Brett DelBuono, Gwendolyn Apple, Colin Moretz, Rowbie Orsatti, Brenda Wehle, Galen Hutchison, Dean Satriano, Rachel Hroncich, Deborah L. Mazor, Frank Bond, Kayla Anderson, Tobin Espeset, Ben Bode, Juliet Lopez, Jon Kristian Moore.     


05 enero 2014

rawpower63

Dead Mine (2012)

Hola amigos/as de El Terror Tiene Forma espero que la entrada a este nuevo año haya sido genial para todos. En este primer post del 2014 recupero una película de la cual ya había realizado un avance hace unos meses, me estoy refiriendo a Dead Mine producción de Indonesia bajo el auspicio de la HBO. De primeras la sinopsis: un cazador de tesoros y un grupo de mercenarios, se adentran en la selva de Indonesia siguiendo la leyenda del supuesto oro escondido por el general japonés Yamashita durante la Segunda Guerra Mundial. Pronto encuentran un bunker que se adentra en las profundidades de la tierra, ahí descubren que el ejército japonés realizó unos extraños experimentos con prisioneros de guerra. Su búsqueda inicial pronto se convierte en una lucha sin cuartel contra unos extraños seres mutantes y contra el ejército imperial convertido en una especie de samuráis / zombies que protegen las polvorientas instalaciones.
Dead Mine 2012
Con claras referencias a títulos anteriores como Dead Snow (Zombies Nazis, 2009) de Tommy Wirkola o The Descent (2005) de Neil Marshall, está bastante claro que Dead Mine no pretende resaltar por su originalidad; la historia es típica, los protagonistas son de puro y duro cartón piedra y el ritmo es, siendo generosos, muy desigual, sin embargo la inocencia de su puesta en escena y su falta de pretensiones artísticas favorecen al aficionado que quiere pasar un rato entretenido sin buscar los tres pies al gato a la producción. La obra mezcla sin rubor el terror y la acción bélica, deslizando algunas gotas de gore para que su visionado resulte más...húmedo. Hay que señalar que la película puede considerarse de bajo presupuesto, esta circunstancia provoca que el director no se ande por las ramas buscando lucimiento personal, quiere contar la historia (y la cuenta) de forma rápida y precisa, dando forma a un esquema que recuerda mucho a la manera de rodar este tipo de cine en los años ochenta, por lo tanto el resultado no es nada indigesto para el espectador, que se divierte viendo como todos los componentes de la misión van muriendo poco a poco, obviando el hecho de que a lo largo del metraje quedan muchos huecos por llenar y que su final parece un tanto apresurado dando pie a pensar en una posible segunda parte. 
Dead Mine 2012
También hay que resaltar una buena secuencia de crédito inicial y una banda sonora bastante acertada, los efectos son de bajo coste pero efectivos y la fotografía a cargo de John Radel está cuidada.
Fue dirigida por el británico Steven Sheil (Mum & Dad, 2008) y protagonizada Miki Mizuno, Sam Hazeldine, Ario Bayu, Les Loveday, Carmen Soo, Yanda Djaitov y Ushe Badu.
Poco más que comentar, Dead Mine se puede recomendar para pasar un rato entretenido y poco exigente, no ofrece nada original y hay escenas bastante fuera de lugar, pero hay que valorar  positivamente su habilidad para evitar el aburrimiento, algo que por lo que se ve últimamente es un activo bastante difícil de encontrar.  
Saludos y hasta pronto.

22 abril 2013

rawpower63

Dead Mine (2012), Samuráis Zombies defienden el oro japonés

Dead Mine, 2012
HBO Asia ha anunciado el lanzamiento en DVD y Blu-ray, el próximo 28 de mayo, de la película Dead Mine. Dirigida, también ejerce de  co-guionista, por Steven Sheil (Mum and Dad, 2008), el film en cuestión nos presenta este argumento: un grupo de cazadores de tesoros se adentran en la selva de Indonesia, siguiendo la leyenda del supuesto oro escondido en la Segunda Guerra Mundial por el General japonés Yamashita. Pronto encuentran un bunker abandonado donde unos túneles llevan a una mina de oro, por supuesto el oro está vigilado por unos extraños seres, una especie de samuráis mutantes / zombie, que no están dispuestos a dejar que el oro desparezca.    
Está bien claro, tanto por el argumento como por el tráiler, que la película no resalta por su originalidad, lo que sí es cierto es que la producción tiene una buena factura técnica y promete bastante acción y alguna que otra escena sanguinolenta, por lo que podemos, a priori, enclavarla dentro de la serie B y esperar a degustarla sin demasiadas expectativas.
El film está protagonizado por Ario Bayu (Macabre, 2009), Miki Mizuno, Sam Hazeldine (The Raven, 2012), Les Loveday, Chris Nolte y James Taenaka.
Dead Mine, 2012
Bueno amigos/as de El Terror Tiene Forma, para iniciar la semana nada mejor que un trailer, ¿no os parece?.
Saludos!!! 

18 febrero 2013

rawpower63

Down Terrace (2009)

Ver Down terrace (2009) tras haber visto la película que lanzó a la fama a Ben Wheatley (Kill list, 2011), confirma tanto las expectativas puestas en él por los fans de su famosa segunda obra como los principales defectos que intuyeron los que no se dejaron atrapar por su tramposa propuesta.
Por un lado tenemos a un director con un discurso propio, tanto estético como ético, también nos encontramos con un narrador solvente aunque algo limitado. Al mismo tiempo, se percive en el director un ansia por impactar al espectador a través de la amoralidad de sus historias y al crítico por la subversión de los géneros elegidos para contarlos. Si en Kill list usaba el género de terror, aquí hizo lo propio con el cine de gangsters, en concreto con la vertiente inglesa que tantos buenos ejemplos de gran cine ha dejado a lo largo de los años.
El director de Down Terrace
Para ello Wheatley usa varios recursos en su intento de dar una vuelta de tuerca a este tipo de historias y al mismo tiempo aprovechar al máximo los escasos recursos económicos de los que dispone, siendo esto último su  mayor virtud. Tomando como principal referente la ya mítica e innovadora serie Los Soprano (1999-2007), el director centra la acción en el ambiente domestico de esta peculiar familia de gangsters evitando mostrarles interactuando en sus lugares de trabajo habituales, justificado esto a través del guión debido a que los protagonistas acaban de salir de la cárcel, el director se ahorra de esta manera tener que usar mas decorados que la propia casa de los protagonistas (que no sería de extrañar que lo fuese también en la vida real). Así mismo, aprovecha este decorado natural y realista para narrar la película cámara en mano, con cierto aire documental pero sin convertirlo en algo cargante. Como se vio luego en su segundo largometraje (de manera más depurada), parece ser la opción preferida por el director para contar sus historias. Pero al igual que ocurría en aquella demasiadas cosas apuntan a que Wheatley busca desesperadamente llamar la atención de alguna manera para así poder acceder a mayores presupuestos. Por ejemplo, la manera en que está escrito, filmado e interpretado el personaje de Robert Hill; tanto sus diálogos como su interpretación están construidos con la intención de crear un personaje icónico y carismático, pero unas actuaciones algo justas, y diálogos torpes hacen que no acabe de pasar del estereotipo postmoderno. Incluso tratan de justificar culturalmente el porqué empezó a dedicarse al tráfico de drogas, queriendo crear así un personaje con el que el público empatice. El resto de los personajes no están tampoco a la altura de las intenciones; al personaje de la madre se le trata de dotar de unos toques trágicos y hasta shakesperianos en sus escasas intervenciones de relevancia, la intención es buena, pero el poco espacio y los tópicos diálogos hacen que caiga en un lugar común. Por último, el personaje del hijo (Robin Hill, co-guionista del film) es el que se lleva la peor parte, mal interpretado por el actor y con un extraño desarrollo a lo largo de la película cuya resolución final, lejos de la pretendida tragedia isabelina, nos hace pensar en él mas como un psicópata que como un ser atormentado; no deja de ser curioso que ambos actores sean padre e hijo en la vida real y puesto en imágenes por un director que parece estar muy interesado en el fratricidio y el infanticidio. Quizás solo sea coincidencia, o quizás como me temo, se trate de usar un tema controvertido y de difícil tratamiento en el cine para lograr cierta polémica gratuita. Finalmente, la caprichosa estructura de dividir la película en 14 días, no deja de ser más que un recurso que pretende dar realismo y tensión a la historia, situándola en un tiempo y espacio determinado pero que naufraga al hacer un uso de la elipsis demasiado gratuito que parece suplir agujeros de guión antes que mostrar una historia concisa.  
Down Terrace, 2009
Ya sea por su escaso presupuesto, el cual le obliga a dejar parte de las ideas más interesantes como meros apuntes (el uso y abuso de la drogas en la familia) o por las limitaciones narrativas de un director todavía en formación, Down Terrace queda como una película que pretende mucho pero llega a poco.
Alex Turol

Trailer: