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23 junio 2017

rawpower63

El Doctor X (1932)

Poster de El Doctor X 1932, un curiosa película dirigida por Michael Curtiz
En los años 30 el género terrorífico funcionaba comercialmente como un camión sin frenos. Warner, pelin desubicada dentro del género, puso los engranajes en marcha a través de la First Nacional Pictures (productora controlada por ellos) para crear una película que les permitiera competir en igualdad de condiciones en el circuito existente. Michael Curtiz, director con una gran experiencia, sería el encargado de trasladar a la pantalla un guión que condensaba en sus páginas varios de los temas clásicos dentro del género; por éste motivo nos encontramos con una película que recoge y mezcla a partes iguales toda clase de referencias, desde el mad doctor enfrascado en extraños experimentos hasta ecos del Frankenstein de Whale, desde la típica historia de asesino psicológicamente perturbado hasta insufribles momentos presumiblemente “graciosos”, todo ello conforma un paquete que tuvo por título El Doctor X. Protagonizada por Lionel Atwill y Fay Wray, en la que sería su primera colaboración en la gran pantalla, el Doctor X es una película caótica y con gran cantidad de errores de argumento que, no obstante, deviene en un  producto entretenido, fácil de digerir y que consigue tener unas cuantas  ideas (sobre todo la presencia de un monstruo que surge a partir de la carne  sintética creada por uno de los investigadores) y momentos puntuales bastante originales.
Sinopsis: el Doctor Jerry Xavier (Lionel Atwill), responsable de una academia de científicos expertos en diferentes áreas de investigación, es requerido por la policía, primero como sospechoso y después como colaborador, para esclarecer los crímenes que el llamado “asesino de la luna llena” está cometiendo en las cercanías de la academia. Para intentar averiguar quién es el culpable (en contra de lo que opina su hija Joan Xavier / Fray Wray) de los horrendos asesinatos, ya que todos los colaboradores del doctor son sospechosos (todos tienen alguna patología extraña que los implica en los crímenes), decide reunirlos en una mansión que posee en las afueras de la ciudad. El objetivo de la reunión es realizar unas peculiares pruebas científicas que permitan hallar al culpable. Pronto descubrirá el horror que tiene muy cerca.
Olvidándonos de las bromas y patosidades varias (que aderezan y ridiculizan toda la historia) del periodista encarnado por Lee Tracy, nos encontramos delante de un film que tiene un ritmo notable, una historia digna y algunos componentes terroríficos nada desdeñables. Construida a partir de los elementos clásicos de misterio donde, todos los protagonistas pueden ser culpables, los actores secundarios, que dan vida a los colaboradores del doctor, se erigen parte importante de la trama. Leves visos de canibalismo, incesto y demás patologías dan réplica a la gran labor realizada por Lionel Atwill (siempre misterioso y contundente en su interpretación) dándole al film un aire  muy sólido.
Fray Wray en una secuencia de El Doctor X
Por otro lado, la presencia de Fray Wray (poco antes de su éxito con King Kong) es de agradecer y nos descubre a la mujer que se convertiría con el tiempo en la scream queen por excelencia de los años treinta. Cabe destacar que coincidiría con Lionel Atwill en dos producciones de bajo presupuesto más: The Vampire Bat (1933) y la magnífica Los crímenes del museo / Mistery of the Wax Museum (1933). Doctor X está muy cerca en el tiempo del final del cine mudo y eso se nota en el uso de la banda sonora, que tiene una presencia total en todo el metraje y  en algunos rasgos exagerados en la interpretación por parte de los actores; otro de los puntos diferenciadores es el uso del Technicolor, aun se estaba experimentando con ésta técnica, por lo que el resultado final que nutre al film es un poco simple, pues más que una paleta cromática da la impresión de que todo este tintado de un color verde-sepia (sobre todo en las escenas de noche o a oscuras) bastante curioso y que curiosamente no deja de darle bastante atmósfera. Curiosamente los copiones en technicolor del film estuvieron perdidos durante muchos años (fueron encontrados y han sido utilizados para la edición en DVD que se puede conseguir actualmente), esta situación provocó que muchos aficionados tengan un confuso recuerdo del Doctor X, llegando incluso a decir que la película era en blanco y negro.
En definitiva, El Doctor X es un film que, perdonando sus deslices “cómicos”, deviene en una perfecta muestra del cine que se facturaba en esa época y que por lo tanto es muy interesante de visionar y asimilar, pues muchos de los descubrimientos visuales y narrativos creados entonces dieron forma, años después, a multitud de films con  ejes muy parecidos pero mejorados.
Años después, concretamente en 1939, se produjo una presumible secuela. Protagonizada por Humphrey Bogart, Wayne Morris y Rosemary Lane, titulada (en un acto de suprema inspiración) El regreso del Doctor X / The return of Doctor X .
Como siempre os dejo la ficha técnica y artística.
Podéis ver el trailer en nuestro canal de Youtube: El Doctor X
Un saludo.
      
FICHA TÉCNICA
Año: 1932
Director: Michael Curtiz
Productor: Hal B. Wallis, Darryl F. Zanuck
Guión: Robert Tasker, Earl Baldwin
Música: Bernhard Kaun
Fotografía: Ray Rennaham, Richard Towers
Maquillaje: Ray Romero, Perc Westmore
FX: Fred Jackman Jr.
País: USA
Duración: 76 m.
Formato: 35 mm.
Proporción: 1.37 : 1
Color
FICHA ARTÍSTICA
Lionel Atwill, Fray Way, Lee Tracy, Preston Foster, John Wray, Arthur Edmund Carewe, Harry Beresford, Robert Warwick, Leila Bennet, George Rosener, Harry Holman, Mae Busch, Tom Dugan, Willard Robertson, Raoul Freeman, Selmer Jackson


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